RSS

Hasta Finisterre

  • Etapa 1 - Santiago de Compostela - Negreira 22 km.
  • Etapa 2 - Negreira - Olveiroa 33 km.
  • Etapa 2 - Olveiroa - Finisterre 35 km.



No completaríamos el Camino si no llegamos a Fisterra, "fin de la tierra conocida".



Son 90 km. divididos e 3 etapas, bastante largas las dos últimas. Pero, sin ninguna duda, merece la pena alcanzar este lugar mágico y cumplir con todos los ritos del peregrino que allí se desarrollan.



Salimos de Santiago de Compostela, abandonamos la plaza del Obradoiro y vamos descendiendo hasta el río Sar, que cruzamos por un pequeño y primitivo puente. Entre caminos de tierra y otros cementados pasamos varios pueblos y llegamos a Aguapesada. Después tenemos un ascenso bastante fuerte para volver a descender hacia Pontezacira, un bellísimo pueblo. Cruzamos el río que pasa por este pueblo por un puente medieval y salimos a la carretera general, giramos a la derecha y en poco tiempo llegamos al final de etapa en Negreira, un población bastante grande, con todos los servicios y un buen albergue.



La segunda etapa es mucho más larga. Salimos del albergue en subida y enseguida alcanzamos Zas. Alternamos caminos con asfalto y pasamos pueblos como A Pena, Vilaseiro, Maroñas, Corzón, Ponte Olveira y, finalmente Olveiroa. Esta etapa se hace dura, por la distancia y porque ya llevamos muchos km. a nuestras espaldas. Pero, al final, la hospitalera de Olveiroa nos obsequiará con una fantástica cena a base de sopa casera.



Por fin, la última etapa. Salimos en ascenso hasta Hospital y sobrepasamos una fábrica de minerales. Después, ya en descenso, dirigimos nuestros pasos hacia la localidad de Cee. A partir de aquí el camino es impresionante, al lado del mar, pasando Corcubión, Sardiñeiro y Finisterre, donde está el albergue. Ya sólo nos quedan poco más de dos km. para admirar la inmensidad del oceáno en el cabo de Fisterra.







Ya, desde la Edad Media, Fisterra era un lugar cargado de significado para muchos peregrinos. Suponía, en aquel tiempo, asomarse al fin del mundo conocido. De alguna manera, el peregrino completaba el "camino hacia la perfección" y se "purificaba" en un lugar donde la tierra conecta con el cielo, lo humano con lo divino.



Cumpliendo la tradición, hay que recoger unas conchas de la playa de la Langosteira como recuerdo, incluso bañarnos en ella si queremos "purificarnos", y justo en el mismo Faro, quemar algunas pertenencias del camino en un acto de purificación y renovación.



Y, ya al atardecer, contemplar la maravillosa puesta de sol desde el cabo Finisterre. La inmensidad del horizonte, donde se funde el sol del atardecer en un mar lleno de luces y colores... supone un espectáculo indescriptible.



Personalmente, para mí, Finisterre también es un lugar "mágico", que ya he visitado varias veces y del que guardo unos recuerdos verdaderamente especiales de todas ellas. Esta vez pude disfrutar de una fantástica puesta de sol, en compañía de Luisa y Antonio, de Alicante, compartiendo con ellos una botella de cava con la que celebramos el cumpleaños de Luisa.



Y... esto se acaba ya... durante los tres días de camino desde Santiago, aproximándose ya el final, retornan a mi cabeza todos los recuerdos de las vivencias de estos días pasados, la gente que he conocido, los lugares... tantas cosas... Disfruto enormemente de estas últimas jornadas, íntimamente tengo la satisfacción de haber aprendido mucha en el trascurso de esta aventura pero, lo más importante, me ha ayudado a conocerme un poco más a mi mismo.



Y, al alcanzar la meta, tan cercana ya, como viajero comprendo que, una vez más, sólo importa el trascurso del viaje en sí y no el lugar de partida o el lugar al que arribamos.



Sólo espero que todas las sensaciones acumuladas en estos 18 días de Camino, todo este espíritu jacobeo que supone apreciar y disfrutar de la naturaleza, aprender a compartir con los demás, superarse a uno mismo cada día... todo ello se mantenga cuando retornemos a nuestras vidas cotidianas, o que, por lo menos, tengamos la voluntad de intentarlo cada día.










Un abrazo fuerte, amigo, deseo para tu vida el mejor de los caminos...



Roberto.

2 comentarios:

El Conde de Cartavio dijo...

Hola Roberto, gracias por compartir tus vivencias. Una consulta ¿cual crees que es la mejor epoca de año para hacer el camino?. Yo vivo en sudamerica, asi que por alli voy a hacer solo lugo a santiago por cuestiones de tiempo y de alli a Finisterre.

Camino Travel dijo...

Gracias Roberto por tus vivencias.
Finisterre es un lugar mágico como dices, es como la unión abrupta del mar y la tierra.

Publicar un comentario