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Otros consejos



Cualquier persona, prácticamente de cualquier edad, puede hacer el Camino de Santiago, pero un entrenamiento de unas semanas antes nos puede ser de mucha utilidad. Simplemente acostumbrándonos realizar largas caminatas, eso sí, con las mismas botas que vamos a emplear en el camino.



Antes de emprender una aventura como esta también se hace necesaria una mínima planificación. Para ello, espero que te sirva de utilidad esta web (en la sección de "otros enlaces" tienes la dirección de otras webs interesantes). Además, en librerías y bibliotecas puedes hacerte con guías especializadas que te pueden ayudar.





El Camino está bastante bien señalizado con mojones, conchas, flechas amarillas... Si acaso alguna vez te despistas no te preocupes, los vecinos de los pueblos por donde pasas son gente hospitalaria que enseguida te orientarán.





Personalmente, te recomiendo que lleves una funda para la almohada (en los albergues los colchones de las literas estás limpios pero las almohadas no tanto) y unos tapones para los oídos (son dormitorios comunitarios en los que casi siempre hay alguien que ronca como un camión y que no te dejaría dormir en toda la noche si pones unos buenos tapones).



No olvides tampoco algo de detergente para lavar la ropa al final de cada etapa, así sólo cargas con la ropa imprescindible.



Si viajas sólo yo no me iría sin un buen libro (en edición de bolsillo, por el peso, ya sabes). Entre mis favoritos, permíteme recomendarte un par de ellos:



PAPILLON - Henri Charrière



LOS PILARES DE LA TIERRA - Ken Follet





MUY IMPORTANTE



Si algo tenemos que cuidar especialmente son los pies, con el fin de prevenir las ampollas que nos pueden dejar "tirados" a medio camino.



No debemos olvidar tampoco proteger la piel del sol ya que vamos a pasar expuestos muchas horas al día.





Caminante no hay camino, se hace camino al andar

ANTONIO MACHADO