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Puente Romano - Melide



  • 20,6 km.
  • 6 horas
  • faltan a Santiago 73,7 km.





Salida de Puente Romano cruzando el sencillo arco de piedra sobre el río Ferreira. Subimos a la carretera y giramos a la izquierda, vamos alternando caminos y asfalto.





Pasamos Leboreira, San Xurxo de Aguas Santas, llaneando y luego, en descenso, Merlán. Llegamos así a Casa Camiño, donde giramos en un ángulo de 90º e iniciamos el ascenso a la sierra.





Continuando por varias pistas y veredas y llegamos a Castro das Seixas. Seguimos ascendiendo, alternando algún tramo de asfalto con los caminos, hasta el alto del cordal. Caminamos un trecho por la cima y, al poco, el sendero empieza a descender hacia el pueblo de Hospital das Seixas, que cuenta con una área de descanso.



Después del ligero descenso para llegar a Hospital das Seixas, volvemos a ascender, en este caso por una carreteruca, hasta alcanzar el punto más alto del día en la sierra do Careón, límite entre la provincia de Lugo y La Coruña.





Desde este alto ya podemos apreciar al frente Melide aunque todavía se encuentra bastante lejos. Descendemos por la misma carreteruca y, al poco, tomamos un camino a la izquierda. Pasamos los pueblos de Vilouriz y Villamor donde hay una hermosa fuente y una área de descanso.





El resto de la jornada se desarrolla prácticamente todo sobre asfalto, son todavía bastantes km. antes de alcanzar Melide.











La etapa de hoy conecta el Camino Primitivo con el Camino Francés, en Melide. Abandonamos las "soledades" del Camino del Norte y nos encontramos con un Camino un tanto "masificado" y más "impersonal" diría yo.



Después de disfrutar el fabuloso desayuno que nos ofrece el dueño de Casa da Ponte (en el que no falta el fabuloso queso cremoso gallego) empezamos la marcha a las 10:30 horas.



Aunque está lloviendo
ligeramente disfruto enormemente de esta etapa ya que el camino continúa atravesando la Galicia más recóndita y rural.



En el ascenso a la sierra la lluvia ligera se convierte en "torrencial" y el viento sopla también lo suyo. Así que ¡allá vamos! con las botas haciendo "chof chof", envuelt
os en la capa de lluvia y bajo el paraguas plegable (por cierto, muy útil, porque te quita la lluvia de la cara pero, difícil de gobernar a causa del viento).



Descendiendo desde el alto de la sierra do Careón encuentro los caminos verdaderamente intransitables, llenos de p
iedras grandes y mucho mucho barro, ¿qué se le va a hacer?, hay que seguir. Pero lo peor quizá sea el atracón de asfalto que suponen los últimos 10 km. hasta Melide, parece que nunca vas a llegar.



A las 15:30 horas alcanzo por fin la meta de Melide, un pueblo bastante grande, un
a pequeña ciudad podría decirse, con todos los servicios.



Y, lo primero es lo primero, antes de ir al albergue, antes incluso de ducharme y asearme, dirijo mis pasos hasta la Pulpería Casa Ezequiel. Se trata de toda una instituci
ón para los peregrinos, donde sólo sirven pulpo, patatas cocidas y empanada en un ambiente muy popular, compartiendo bancos y mesas corridas entre todos los comensales. Pasar por Melide y no comer en Casa Ezequiel sería imperdonable, os lo recomiendo de veras: por 11 euros una gran ración de pulpo a feira, una jarra de riveiro, queso y dulce de postre, café de puchero con aguardiente a discreción, y empanada para llevar, ¿quién da mas?.





Y después de una pantagruélica comida (esto de comer en con
diciones sólo una vez al día es lo que tiene) al alberque a asearse y a descansar.



1 comentarios:

SoyPeregrino dijo...

El pulpo de Casa Ezequiel me parecio normal y hasta un poco demasiado picante. Lo que SI me resulto increible y le recomiendo a la gente es que pidan la tarta de queso. Es la mejor que probe en mi vida.

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